La disbiosis ocurre cuando el equilibrio entre bacterias beneficiosas y oportunistas se rompe. Las causas más comunes en el mundo moderno son:
- Dieta occidental: Alta en azúcares refinados, grasas saturadas y alimentos ultraprocesados, pero pobre en fibra.
- Exceso de higiene y desinfectantes: Vivimos en entornos "demasiado limpios" que nos privan de la exposición a microbios naturales.
- Medicamentos recurrentes: No solo antibióticos, sino también el uso crónico de antiinflamatorios (AINEs) o protectores estomacales.
- Toxinas ambientales: Pesticidas, aditivos alimentarios y contaminación.
- Falta de descanso: La alteración del sueño altera la composición microbiana casi de inmediato.