Cada adulto debe registrar su propio kit en su propia cuenta, aunque lo haya comprado otra persona. El kit de un menor, a partir de los 3 años, lo registra su padre, su madre o su tutor legal, que debe subir la documentación que acredita la representación; el análisis no empieza hasta que la verificamos. Lo mismo se aplica a los adultos con representante legal designado judicialmente.